Esta es una conversación entre mi hija de diez años y mi hijo de siete.
—Cuando crezca, quiero ser panadera. ¿Y tú?
—¡Yo quiero ser astronauta!
—Entonces tendrías que estudiar mucho y ser alto, quizá medir unos seis pies.
—¡Ya mido seis pies!
—¿Eh? ¿Cómo es que mides seis pies?
—¡Mis pies son de la talla seis!