Qué rápido ha pasado el tiempo; ahora has crecido y te has alistado en el ejército. Siempre te consideré el bebé de nuestra familia, pero aquí estás, un soldado fuerte y firme, protegiendo a la nación. ¡Estoy muy orgulloso de ti! Ten por seguro que también me esforzaré por ser un hermano del cual puedas estar orgulloso. Mantengamos el ánimo en alto y sigamos adelante con valentía, juntos.