Aunque todavía eres pequeño, ocupas el lugar más importante en mi corazón. Cuando estoy contigo, mi espíritu se desborda de alegría; cuando eres feliz, mi corazón también se llena de felicidad. No puedo imaginar ni un solo día sin ti; eres la fuente misma de mi fuerza. Cada día doy gracias a Dios por bendecirme contigo. Eres y siempre serás el regalo más preciado de mi vida. Con todo mi amor, mamá