
Cuando alguien le pide un favor o le hace una sugerencia, responder con un simple “bueno” está perfectamente bien, pero responder con “¡por supuesto!” puede ser aún más significativo. Esas palabras van más allá del acuerdo básico; transmiten el mensaje: “Para ti, no hay necesidad de dudar”. Esa sinceridad hace sentir a la otra persona no solo agradecida por la aceptación de su petición, sino también genuinamente feliz. Tal calidez a menudo los inspira a ampliar la bondad a cambio.
Este mes, trate de responder a su amada familia con un alegre “¡por supuesto!” y experimente la alegría que fluye de la generosidad sincera.
Cómo practicar
- Responda con un “¡por supuesto!”
- Cuando responde a una petición —¿Podrías traerme un vaso de agua? —¡Por supuesto!
- Al estar de acuerdo con la idea de alguien —Esto es lo que estoy pensando. ¿Te parece bien? —¡Por supuesto!
- Al aceptar una sugerencia —Vamos a ir de excursión el domingo? —¡Por supuesto! Suena genial.
- Al afirmar el punto de alguien —La salud realmente es lo más importante. —Por supuesto, importa más que nada.
- Cuando empatiza con los sentimientos de alguien —¿No fue realmente conmovedor? —Por supuesto, casi me hace llorar.