
que está en el jardín infantil,
cuando empezó a leer las señales de advertencia
colocadas en el interior.
“No se incline”, leyó en voz alta, llena de orgullo.
Encantada por su creciente capacidad para leer,
señalé otro cartel que decía
“No tocar” y pregunté:
—¿Y esto qué significa?
Sin perder el ritmo, me dio una palmada en la
palma abierta y declaró con seguridad:
—¡Significa “choca esos cinco”!