Jeong-hee, mi dulce hermanita, ¡ahora eres una maravillosa mamá de dos hijos! Aunque vivimos lejos y no he podido ayudarte mucho, me da mucha alegría ver que has formado una hermosa familia y vives tu fe con tanta sinceridad. Ruego a Dios que te bendiga abundantemente y llene tus días de felicidad. Mantente saludable y bien. Te amo.